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Salvar vidas y medios de vida

La región de Asia Central se encuentra bajo una amenaza constante debido a su vulnerabilidad a los terremotos. Esta región se ubica sobre la unión de dos placas tectónicas que han estado colisionando durante millones de años, formando montañas y provocando terremotos. CAREN, la Red Nacional de Investigación y Educación de Asia Central, respalda los trabajos científicos en la región para proteger vidas y resguardar el crecimiento económico de las consecuencias de estos desastres naturales.

Protección contra la devastación

CAREN, la red de alta velocidad para la investigación, está ayudando a geocientíficos de Asia Central y Europa a trabajar en conjunto para mitigar los efectos de los terremotos.

Los terremotos pueden causar un gran daño. Lo mismo sucede con los problemas que desencadenan: deslizamientos de tierra, avalanchas de lodo, inundaciones. Y también destruyen infraestructuras: carreteras, ferrocarriles, comunicaciones, dificultando con frecuencia el rescate en esta región montañosa. Las ciudades de Asia Central tienen una historia particularmente dramática de daños y muertes a causa de terremotos y de los problemas que desencadenan.

Algunos ejemplos muestran la gravedad del problema: en 1948 se reportaron 176.000 muertes en el terremoto de Ashgabat. En 1887, 1889 y nuevamente en 1911, la ciudad de Almaty fue prácticamente destruida. En el año 2008, un terremoto de magnitud 6.6 afectó el sudoeste de Kyrgyzstan, matando a 74 personas y destruyendo prácticamente a una ciudad completa.

Los terremotos y las fuerzas destructivas que provocan no se pueden prevenir. Pero los trabajos de investigación científica internacional pueden ayudar a reducir el impacto. Por ejemplo, los trabajos de seguimiento brindan a los sismólogos y autoridades civiles una mejor visión de las vulnerabilidades específicas de la zona, permitiéndoles desarrollar estrategias efectivas de gestión de riesgos. Estos mismos sistemas también ayudan a crear un panorama del daño provocado a las propiedades e infraestructuras después del desastre, de manera tal que los rescatistas puedan llegar a los lugares correspondientes con el equipamiento adecuado.

Para poder desarrollarse, esta función cuenta con sensores y sistemas de información geográfica ubicados en zonas sísmicamente activas. Su gran poder y su valiosa utilidad se incrementan con los enlaces provistos por la red CAREN y la europea GÉANT a geocientíficos en Asia Central y Europa.

El intercambio de información permite soluciones expertas

La posibilidad de transmitir grandes volúmenes de datos de manera rápida y precisa a lo largo de las fronteras nacionales es fundamental para el éxito de este trabajo destinado a mitigar los efectos de los terremotos. De esta manera, otros científicos podrán compartir el trabajo y la información recopilada. CAREN y GÉANT garantizan que el proyecto cuenta con las personas más capacitadas, las cuales están activamente comprometidas.

“Es muy poco probable que la ciencia pueda evitar los terremotos. Pero esto no significa que el futuro nos encuentre desamparados. En la actualidad, las pantallas de los ordenadores pueden mostrar el daño producido y podemos determinar cuáles son las mejores vías de rescate. Además, la ciencia nos ayuda a comprender las causas y prepararnos para lo inevitable. Para convertir todos estos datos en información de utilidad, necesitamos la colaboración de geocientíficos de Asia Central y Europa, por lo que es fundamental contar con la velocidad y seguridad que ofrece CAREN”, dice el Profesor Adjunto, Dr Ansor Niezov, Director del Laboratorio de Geodinámica y Geología Regional, Instituto de Geología, Ingeniería Sísmica y Sismología de la Academia de Ciencias, República de Tayikistán.


Published: 09/2015

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